Después de que Novak Djokovic regrese por primera vez al Cincinnati Open desde 2023, es turno de rescatar algunos de los grandes capítulos que ha firmado en su carrera.
Entre los momentos más importantes que Djokovic ha vivido en el Liner Family Tennis Center se encuentra su debut en los ATP Masters 1000 en 2005, sus emocionantes triunfos ante Rafael Nadal en 2008 y 2009, una final ganada a Roger Federer y un largo etcétera.
Pero si hay uno que destaque por encima del resto en la aventura del serbio en Cincinnati, probablemente haya que subrayar en rojo la final de 2023 frente a Carlos Alcaraz.
“Es una de las más finales más extraordinarias que he jugado”, reconoció Djokovic en Laureus Sport. “Mucha gente decía que era uno de los mejores partidos que han visto jamás en un Masters 1000”.
El Cincinnati Open fue el primer torneo que Djokovic jugaba en Estados Unidos en 2023, dos años después de su última visita al US Open. Y su actuación formó parte de una increíble temporada, en la que el serbio conquistó los primeros dos Grand Slam del curso en el Abierto de Australia y Roland Garros.
Con ganas de volver a la senda del triunfo en territorio americano y en busca de alcanzar su mejor momento de forma antes del último ‘major’ del año, el segundo cabeza de serie se presentó en la final con relativa facilidad, sin ceder set en los partidos que disputó frente a Alejandro Davidovich Fokina, Gael Monfils, Taylor Fritz y Alexander Zverev.
En la última ronda le esperaba Alcaraz, que no sólo era el No. 1 del PIF ATP Rankings en ese momento, sino que había sido el encargado de impedir que Djokovic pudiese aspirar a completar el Grand Slam en un año, al imponerse en la final de Wimbledon dos meses antes.
Novak Djokovic y Carlos Alcaraz antes de la final de Cincinnati en 2023. Foto: Cincinnati Open
La revancha estaba servida.
Al inicio, el duelo entre el No. 1 y el No 2 del mundo parecía destinado a registrar el mismo resultado que en su cita anterior en Wimbledon, donde Alcaraz se impuso al serbio en cinco sets. Djokovic, que mostraba sensibles muestras de sufrir las consecuencias del sofocante calor en Cincinnati, estaba set y break en contra, que parecía una montaña demasiado difícil de remontar, incluso para un jugador de la talla del serbio.
A pesar de la distancia en el marcador, Djokovic siguió peleando en el segundo set, donde se llegó a un tie-break, en el que fue capaz de salvar un punto de campeonato en contra con 5/6. Alcaraz cometió dos errores no forzados en la red con 7/7 y el partido se marchó a la tercera manga.
Un resiliente Djokovic levantó el puño, mientras se dirigía a su banquillo, consciente de que la balanza se había decantado de su lado. Pero la batalla realmente no había hecho más que comenzar. Probablemente, ninguno de los dos jugadores podría haber imaginado que aún quedaba por delante una hora y 39 minutos para decidir un épico tercer set.
Después de quedarse el primer break del tercer set, Djokovic parecía estar lanzado a culminar una extraordinaria remontada y acercarse a su tercera corona en Cincinnati, pero el No. 1 del mundo se negó a facilitarle las cosas. Alcaraz salvó cuatro puntos de campeonato y se ganó el derecho a jugarse el título al todo o nada en el tie-break decisivo.
Cuando la noche caía en Ohio, Djokovic ya era imparable y Alcaraz no pudo sacar adelante el resto con 6/4 en el tie-break, que permitió al serbio caer sobre la pista y tocar la gloria, después de tres horas y 49 minutos en una final para la historia que sería la más larga al mejor de tres sets en el ATP Tour.
“No creo que haya jugado muchos partidos en mi vida como este”, reconoció Djokovic en su conferencia de prensa posterior a la final. “Quizás puedo compararla con la de Nadal en el Abierto de Australia 2012. Obviamente, hoy fue a tres sets, pero duró casi cuatro horas. Fue uno de los partidos más emocionantes y duros a nivel mental, emocional y físico que he jugado nunca en mi carrera.
La carga emocional continuó aún en los instantes después del término del encuentro. Una vez que estrechó la mano a Alcaraz, Djokovic se giró hacia el público y lanzó su característico rugido antes de quitarse su camiseta, una celebración que aún hoy sigue siendo una de las más vibrantes.
Highlights de la final entre Djokovic y. Alcaraz en Cincinnati 2023:
En el otro lado, la dureza y exigencia de un partido que pudo caer de cualquier lado provocó que Alcaraz acabara rompiendo a llorar, tras su primera derrota en una final ATP Masters 1000. Pero, en la ceremonia de trofeos, el español fue capaz de recomponerse y se mostró orgulloso de haber caído en un duelo del nivel al que ambos rindieron aquel domingo.
“Sinceramente, estoy orgulloso de mí mismo. Estaba hablando y no sé por qué estaba llorando, porque luché hasta la última bola. Casi derroto a uno de los más grandes de todos los tiempos de nuestro deporte”, afirmó Alcaraz. “Es una locura hablar de esto ahora mismo, pero me voy de la pista realmente feliz con lo que he hecho”.
Para Djokovic, la victoria significó poder ampliar su récord de títulos ATP Masters 1000 hasta los 39, pero aún más importante, supuso un gran impulso de confianza antes de encarar el último Grand Slam de la temporada en Nueva York.
“Después del partido, sentí un enorme alivio, pero también que el viento soplaba a mi favor”, declaró Djokovic esta semana a Laureus Sport. “Fue un increíble impulso de confianza de cara a Nueva York”.
Y así fue. Djokovic fue capaz de mantener su nivel de Cincinnati cuando desembarcó en el US Open, que le permitió levantar el 24º Grand Slam de su carrera y el más reciente de este nivel. El partido permanece como la joya de la corona en la temporada 2023 del serbio, una de las más brillantes de su legendaria carrera.
Ahora, de vuelta tres años después a un escenario donde protagonizó una de las escenas más icónicas de su carrera, espera ampliar aún más su legado con otra gran actuación en Cincinnati.