Jakub Mensik ya ha demostrado que pertenece a los escenarios más importantes del tenis, pero el checo de 20 años afrontará quizás el examen más exigente de su joven carrera este viernes en Roland Garros.
En su primera semifinal de Grand Slam, Mensik se enfrentará al No. 3 del mundo, Alexander Zverev, por un lugar en la final del domingo en París. Es la cita más importante de la carrera del checo, pero según su entrenador, Tomas Josefus, es exactamente el tipo de desafío que su jugador disfruta.
“Creo que Jakub es un jugador que nació para este tipo de partidos, contra grandes jugadores en grandes estadios”, declaró Josefus a ATPTour.com. “Le encantan los grandes desafíos y ya ha demostrado muchas veces en el pasado que puede jugar muy bien contra estos jugadores de élite. Así que espero un partido de gran nivel y estará listo para enfrentarse a Sascha mañana”.
Las pruebas que respaldan esa convicción ya son numerosas. El año pasado, Mensik sorprendió a Novak Djokovic para conquistar su primer título ATP Masters 1000 en Miami, antes de sumar otro resultado de prestigio esta temporada al derrotar al entonces No. 2 del mundo, Jannik Sinner, en Doha.
Al otro lado de la red estará Zverev, tres veces finalista de Grand Slam y nuevamente en busca del primer major de su carrera. El segundo cabeza de serie puede considerar esta quincena como una de sus mejores oportunidades después de las tempranas eliminaciones de Sinner y Djokovic, pero Mensik llega con experiencia reciente tras el enfrentamiento que ambos protagonizaron en Madrid hace apenas cinco semanas.
“Jakub jugó contra Sascha en Madrid sobre la misma superficie, aunque allí la tierra batida es un poco más rápida y muy similar a la de Roland Garros”, dijo Josefus sobre el primer duelo Lexus ATP Head2Head entre Mensik y Zverev. “Las condiciones son muy parecidas. También jugaron en la pista central, así que es un escenario muy similar al de aquí, en la Chatrier. Es casi como jugar bajo techo".
“Sin duda sacamos conclusiones de ese partido y, para Jakub, fue una gran experiencia. Creo que aprendió la lección. Tuvo una ventaja de break en el tercer set y terminó perdiendo el encuentro, así que fue una buena enseñanza para él”.
Aunque terminó en derrota, aquel duelo en Madrid ofreció una muestra de lo estrecha que es la diferencia entre ambos jugadores. El desafío ahora consiste en aplicar esas lecciones en el mayor escenario del tenis sobre tierra batida, donde las diferencias suelen definirse por la ejecución más que por la creatividad.
Josefus cree que el éxito no llegará gracias a una sorpresa táctica puntual, sino ejecutando los fundamentos al máximo nivel posible frente a uno de los jugadores más completos del circuito.
“La estrategia, especialmente contra este tipo de jugadores, es compleja. Por supuesto, incluye el saque, la devolución, el primer golpe después del saque y el primer golpe después de la devolución, porque entre el 65 y el 70 por ciento de los puntos son intercambios cortos”, explicó Josefus. “Sascha se coloca muy atrás al devolver, así que debemos estar preparados para muchos peloteos de cinco o más golpes. Pero la estrategia es compleja... Sascha es el No. 3 del mundo, así que esto no se trata de información secreta, sino de muchísimas cosas”.
Durante esta quincena en París, y en gran parte de su ascenso en el Tour, Mensik ha mostrado una madurez impropia de su edad en situaciones de presión. Esa serenidad fue especialmente evidente en los cuartos de final, donde completó una de sus actuaciones más sólidas para derrotar en sets corridos a otra estrella emergente, Joao Fonseca.
“Jakub ha estado trabajando con un entrenador mental y sin duda es una parte muy importante del juego”, señaló Josefus. “No se trata solo de estrategia, técnica o condición física; la parte mental también es extremadamente importante. Jakub está trabajando muy intensamente en ese aspecto.
“Le ayudó contra Joao, que es un gran jugador. Fue capaz de vencer aquí a Novak, a Casper Ruud, y ha conseguido grandes resultados. Además, jugó en la misma pista con mucho público y muchos brasileños apoyándolo. Tenía un gran respaldo. Pero, una vez más, Jakub mantuvo la calma y pudo cerrar el partido en tres sets, lo cual fue perfecto para él”.
Como si quisiera subrayar la importancia de esa preparación, el entrenador mental de Mensik, Dragan Vujovic, llegó a París en la víspera de la semifinal. Con el partido más importante de la carrera del checo en el horizonte, cada detalle está siendo cuidadosamente considerado por un equipo decidido a no dejar nada al azar.
“El entrenador mental de Jakub acaba de llegar a París, así que trabajará con él en ese aspecto”, explicó Josefus. “Pero todo es complejo, y ese es mi trabajo: intentar encajar todas las pequeñas piezas del rompecabezas”.
Una de las piezas más importantes de ese rompecabezas llegó durante la segunda ronda, cuando Mensik sobrevivió a una agotadora batalla de cuatro horas y 41 minutos contra Mariano Navone antes de desplomarse por los calambres y necesitar ayuda para abandonar la pista.
“Fue un partido muy físico, con muchos altibajos, especialmente en el quinto set porque Jakub comenzó a sufrir calambres”, explicó Josefus. “Fue una combinación de muchas cosas: calor extremo, un encuentro muy exigente físicamente, intercambios largos... Estoy muy feliz de que Jakub lograra superar ese partido y recuperarse bien para el siguiente duelo contra Alex de Minaur, teniendo así la oportunidad de seguir avanzando en el torneo”.
Sin embargo, lejos de descarrilar su campaña, ese partido se convirtió en un impulso. Josefus, el preparador físico Jan Pospisil y el fisioterapeuta Sasa Jezdic ayudaron a Mensik durante el proceso de recuperación, y el checo respondió con victorias sobre el No. 7 del mundo Alex de Minaur y Andrey Rublev, antes de firmar posiblemente su mejor actuación de la quincena frente a Fonseca.
Ante el brasileño, la disposición de Mensik para avanzar hacia la red y cerrar los puntos resultó decisiva. Según Infosys Stats, ganó el 74 % (38/51) de los puntos cuando subió a la red. Fue una estrategia que reflejó tanto claridad táctica como una confianza creciente en su tenis de toda la pista.
“Jakub es un jugador relativamente alto y las subidas a la red son una parte muy importante del tenis porque, desde el fondo de la pista, la batalla suele estar al cincuenta por ciento. Pero si eres agresivo, puedes cerrar los puntos”, explicó Josefus. “Jakub le quitó tiempo a su rival. Definitivamente era parte de la estrategia y estoy muy orgulloso y feliz de que funcionara".
“Contra Joao, Jakub perdió algunos intercambios desde el fondo, pero fue mejor en la red y, como aplicó esa parte de la estrategia con más frecuencia que Joao, terminó siendo el ganador”.
La ocasión que espera a Mensik este viernes es distinta a cualquier cosa que haya vivido anteriormente, pero dentro de su equipo existe la determinación de no tratarla de manera diferente a cualquier otro partido. Las rutinas que lo han llevado de promesa a semifinalista de Grand Slam permanecen intactas, y Josefus insiste en que el proceso debe seguir siendo la prioridad.
“Para Jakub y para mí, como entrenador, es la primera semifinal de Grand Slam”, afirmó Josefus. “Por supuesto, es un resultado muy bueno para él y dos semanas de torneo muy positivas. Pero, en términos de preparación, estamos haciendo todo exactamente igual. A Jakub le encantan las rutinas, así que no importa si es una primera ronda, una semifinal o incluso una final. Intentamos mantenernos enfocados en el proceso y eso es lo mejor que podemos hacer”.
Si Mensik prolonga su extraordinaria racha y logra levantar el trofeo en París, entraría por primera vez en el Top 10 del PIF ATP Rankings. Sin embargo, esas recompensas aún están lejos, ya que toda la atención del checo está puesta en el desafío que tiene enfrente.
Antes de pensar en una primera final de Grand Slam o en la posibilidad de alzar la Copa de los Mosqueteros, Mensik deberá intentar convertirse en el último jugador capaz de frenar la búsqueda de Zverev por su primer título major. Y si Josefus tiene razón, quizá no exista un escenario en el que su pupilo prefiera intentarlo.